
El mundial 2026: el mayor obstáculo está fuera de la cancha. A semanas del inicio, la política migratoria de EE.UU. ya es el principal factor de riesgo para el torneo. El episodio que puso en alerta a la FIFA la evidenció Irán, cuya federación pidió que los partidos de su selección se jueguen en México y no en Estados Unidos. La solicitud se basa en la falta de garantías de seguridad para su delegación y sus aficionados bajo el clima migratorio y político actual, un síntoma de un desajuste en la seguridad Para millones de hinchas latinoamericanos, el Mundial ya empezó en un consulado.
Los tiempos de espera para ir al mundial 2026 con una visa B1/B2 superan los 398 días en Colombia y 442 en Perú. En México, aunque es país sede, sus ciudadanos también necesitan visa para entrar a EE.UU. y Canadá si quieren ver partidos fuera de su territorio. Países clasificados como Colombia y Ecuador enfrentan tasas de rechazo de entre 24% y 33%. Perú no clasificó al Mundial, pero sus hinchas igual enfrentan más de un año de espera si quisieran viajar.
El mundial 2026: seguridad
Los análisis de seguridad señalan tres riesgos concretos: primero, aficionados sin visa que intentarán cruzar la frontera sur y saturarán los controles; segundo, el uso del torneo como plataforma de protestas contra la política migratoria, en especial en ciudades como Los Ángeles, Miami y Dallas; y tercero, un nivel elevado de alerta por amenazas asimétricas. (Las amenazas asimétricas son riesgos irregulares que aprovechan vulnerabilidades específicas con tácticas como terrorismo, ciberataques, sabotajes o protestas, que generan impactos desproporcionados frente a recursos limitados).
En enero de 2026 la FIFA exploró vías excepcionales para agilizar visados, pero la iniciativa quedó en suspenso. México quedó como plan de contingencia y la discusión sobre sedes espejo en Guadalajara o Monterrey muestra hasta qué punto la política ya altera la distribución de las sedes. Organizar un Mundial entre tres países eleva la complejidad operativa cuando uno de ellos controla la frontera más vigilada del continente. La seguridad del torneo no se define en los estadios: se decide en los filtros migratorios que determinan quién entra y quién se queda fuera.

Si quieres entender cómo el poder de los dirigentes marcará el Mundial 2026, lee aquí: fueradecodigo.com/mundial-2026-poder-dirigentes
